Vuelta al cole, también para los padres

El dato…

El otro día hablábamos de la vuelta al cole, y lo hacíamos desde el punto de vista de prepararse para establecer relaciones con los nuevos alumnos. Pero, además de los estudiantes, el nuevo curso implica entablar relaciones con los padres y tutores de los alumnos.

Una de las primeras tareas que tiene que realizar cualquier docente es reunirse con ellos, y entre los objetivos, mantener una relación continuada con ellos. La primera reunión es vital para conocer y gestionar las expectativas de los padres y conseguir que todos juntos trabajen en la misma dirección. Sin embargo, su comunicación no sólo se debe resumir en un contacto puntual, debe establecer una relación productiva en beneficio del aprendizaje de los alumnos.

Los detalles…

Mantener una comunicación constante con los padres es importante para que se involucren en la formación de los alumnos, que sepan sus progresos y necesidades, y en última instancia conseguir que dentro del aula todo funcione.

Para conseguirlo, algunos de los consejos que podemos ofrecer son los siguientes:

  • Céntrese en lo positivo, no sólo en lo negativo. Si necesita hablar con los padres de un alumno porque haya surgido algún problema, no empiece diciéndoles lo que está mal. Si es así, sentirán que está atacando a su hijo y se pondrán a la defensiva. Es mejor buscar su colaboración hablando también de los puntos fuertes del alumno.
  • Mantenga el contacto. No se limite a hablar con ellos cuando las cosas están mal. Comparta también los éxitos de los alumnos y ofrézcales información continuada. La tecnología es una buena herramienta para conseguirlo.
  • Involucre a los alumnos en la comunicación con sus padres. Si son ellos los que cuentan los éxitos y los fracasos, aunque haya una reunión posterior con el profesor, los propios estudiantes se involucrarán más en su proceso de aprendizaje.
  • Pida su opinión. No sólo informe, pídales que le comenten cómo están viendo la evolución de su hijo. Si sienten que sus opiniones son escuchadas, se involucrarán mucho más.
  • Hágales partícipes de las actividades. No todos los padres podrán asistir o participar en el organización de distintas actividades físicamente, pero se puede pedir que ayuden a su organización aportando ideas, por ejemplo.
  • Pregúnteles. Comparta sus expectativas, porque habrá objetivos comunes. Si sienten que trabajan en la misma dirección, estarán más dispuestos a apoyar el proceso de aprendizaje de su hijo.

Y entonces…

El trabajo de un profesor incluye la relación con los padres. Y esta puede fluir y beneficiar los procesos de aprendizaje de los alumnos o todo lo contrario, entorpecerla. El inicio del curso es el momento de iniciar esa relación, pero hay que mantenerla en el tiempo y trabajar en común para conseguir que los alumnos alcancen los objetivos de aprendizaje.