Learning Analytics para generar entornos personales de aprendizaje

La esencia:

En los últimos días os hemos adelantado las dos primeras tendencias que forman parte del informe Educatendencias 2015. Hoy queremos romper con el orden y os vamos a hablar de una de las claves que marcará el futuro del marketing educativo: la medición y análisis de datos.

Hoy más que nunca creemos que la regla “si no puede medirse no existe” se traslada al mundo educativo. Esta afirmación se debe extrapolar a la efectividad de las metodologías y los recursos empleados en el proceso de aprendizaje.

El detalle:

Tradicionalmente, los resultados de cualquier proceso de formación se medían a través de pruebas de conocimientos. Los últimos estudios internacionales, como el informe Pisa, no posicionan al sistema educativo español en un nivel avanzado, no sólo desde el punto de vista de los conocimientos que manejan los alumnos españoles, sino también desde el punto de vista de las habilidades que han adquirido a lo largo de las etapas de la educación obligatoria. Salvando las diferencias, las conclusiones extraídas en estos estudios se pueden extrapolar al resto de etapas formativas.

Los resultados de los procesos de aprendizaje no deben medirse únicamente por pruebas que valoren los conocimientos adquiridos por los alumnos, que dejan entrever que si no se alcanzan los resultados esperados, es responsabilidad del alumno; y si se logran, imputan al sistema los méritos del estudiante. Es necesario conocer si las metas pedagógicas se alcanzan, cómo se consiguen y si existen alternativas para maximizar el rendimiento y las posibilidades de éxito en el aprendizaje.

El Learning Analytics, permite medir la efectividad de las metodologías utilizadas, valorando criterios como la participación de los alumnos, la intensidad de uso de las herramientas a su disposición, los caminos formativos o los contenidos más o menos adecuados para alcanzar los objetivos marcados. En los próximos años el elearning contará con herramientas de obtención de datos antes, durante y después de la formación, pudiendo analizar los patrones de aprendizaje de cada alumno, adaptar contenidos, detectar abandonos y realizar un análisis cuantitativo y cualitativo de enorme impacto en la calidad de la enseñanza.

Ya se están dando pasos en este aspecto gracias las tecnologías de trazabilidad biométrica y bioanalítica ya disponibles en los dispositivos móviles (de iris, voz, o huella dactilar), que permitirán monitorizar el consumo de contenidos educativos, evaluar los comportamientos y adaptar metodologías de aprendizaje personalizadas, entre una multitud de aplicaciones.

El objetivo final del Learning Analytics deberá ser generar PLE’s óptimos, (entornos personales de aprendizaje) que permitan adaptar la metodología y el contenido a las necesidades del alumno y, en último término, mejorar su capacidad de aprendizaje.

Si quieres saber más, puedes acceder a Educatendencias 2015 en formato ebook (no necesitas tener instalado nada y visualizarás el informe en tu navegador) o acceder a Educatendencias 2015 en formato PDF