Distintos modelos de blended learning

El dato…

Desde hace ya algunos años el blended learning se está consolidando dentro de la oferta de las instituciones educativas. Desde colegios, aunque en menor medida, a universidades, escuelas de negocio y centros de formación de cualquier índole están apostando por esta modalidad formativa con el fin, entre otros, de personalizar los procesos de aprendizaje.

Además de la flexibilidad que ofrece este tipo de estrategias educativas para los alumnos, entre sus ventajas está que los profesores pueden dedicar más tiempo a realizar las labores de “facilitadores” del aprendizaje.

Los detalles…

Como decíamos más arriba, el blended learning ha sido estrategia que han abrazado con fuerza universidades, escuelas de negocio u otro tipo de centros, pero a los colegios e institutos les es más complicado contar con este tipo de metodologías. Sin embargo, sí hay distintos modelos de aprendizaje combinado que pueden implementar para ayudar a sus alumnos en sus procesos de aprendizaje y que estos sean lo más personalizados posibles.

  1. Modelo cara a cara: es el más cercano a la estructura tradicional de formación. De hecho, el acceso a modelos combinados no se hace de manera abierta para todos los alumnos, sino sólo para aquellos estudiantes que se decida, bien porque les permita avanzar más rápido que el conjunto de la clase utilizando la tecnología, bien porque tengan necesidades especiales.
  2. Modelo de rotación: este sistema también es muy parecido al modelo tradicional de formación. De hecho, se introduce la tecnología en el aula y los alumnos rotan entre sesiones cara a cara con el profesor y sesiones de formación online.
  3. Modelo flexible: este modelo se basa en una primera aproximación a los contenidos online, facilitando a través de plataformas los materiales que se necesitan, pero se accede a ellos principalmente desde las instalaciones del centro educativo y los profesores están presentes para proporcionar soporte. Se trata de un modelo que busca un aprendizaje autoguiado, en los que los estudiantes aprenden y practican los conceptos en un entorno digital.
  4. Laboratorio online: a través de este modelo, las instituciones ofrecen principalmente formación online, pero cuentan con instalaciones desde que las que los alumnos acceden a ellas. Además de sesiones online y tutorías virtuales, además de otras herramientas para que alumnos y profesores mantengan la relación, en las instalaciones cuentan con el apoyo de profesores, aunque no tienen que ser por qué ser específicamente los de la materia o curso en el que los estudiantes se encuentran trabajando.
  5. Auto-blend: este modelo pretende ofrecer a los estudiantes la oportunidad de complementar su formación presencial gracias a las nuevas tecnologías. Es una forma de dar un servicio de valor añadido, pero los alumnos deben estar motivados con el curso.
  6. Modelo online: en el extremo opuesto al primero de los modelos se encuentra esta opción, en la que la formación se realiza prácticamente en su totalidad de forma online, dando la opción de tener sesiones presenciales de manera esporádica y voluntaria. Es el modelo que más flexibilidad ofrece a los alumnos y profesores para poder desarrollar los procesos de aprendizaje.

Y entonces…

Las instituciones formativas que desarrollan su actividad en las etapas de educación obligatoria han sido, hasta ahora, más reacias a la introducción de modelos de blended learning. Sin embargo, poco a poco, y gracias a los avances en la tecnología están implementando distintas opciones que permiten a los alumnos personalizar un poco más su formación, y que pueden ir desde utilizar la tecnología como apoyo en el aula física hasta la puesta en marcha de cursos que se desarrollan principalmente online.