Claves para el negocio educativo en Portugal

Un vecino histórico, pero quizá no del todo conocido. Hoy los ojos de nuestro “monográfico país” se van hasta Portugal, un mercado que poco a poco va restableciéndose después una fuerte crisis económica, que a día de hoy ha seguido el camino de la modernización del Estado. Por eso, ponemos los ojos en la oportunidad del negocio educativo en el país vecino.

Y el primer cambio que afecta directamente al emprendimiento de nuevos negocios en Portugal, es que ha pasado de ser uno de los países con mayor burocracia de la UE,  a la agilización de los trámites a través de los llamados  Centros de formalidades de la empresa, que albergan todos los organismos necesarios para crear una empresa e iniciar su actividad.

Otra área en la que se nota esta modernización es el aspecto jurídico. El actual marco jurídico portugués, permite por ejemplo, a un español operar a través de franquicias individuales, sin necesidad de conceder una master franquicia, un estímulo que cada día hace posible que muchas franquicias españolas de las más diversas áreas miren al oeste como un destino apetecible.

En relación a los sectores más atractivos para la inversión, destacan los relacionados con el medio ambiente, los recursos del mar (energía de las olas, off shore eólico y recursos marinos), el turismo de alto nivel, las tecnologías de la información, los servicios y la formación son los más punteros”. En el caso del turismo, además de los dos principales núcleos económicos, Lisboa y Oporto, destaca la zona del Algarve y el archipiélago de Madeira. Incluso con crisis, Doing Business situaba en 2011 a Portugal como el  país número 31 del mundo para hacer negocios.

Algunos tips a tener en cuenta

Dentro de las sociedades de derecho portugués existen principalmente dos tipos: la sociedad por cuotas (sociedad limitada) para la que la Ley establece un mínimo de dos socios y un capital social de 5.000 euros; y la sociedad anónima, que precisa de cinco socios y un capital social de 50.000 euros.

En Portugal pueden ejercer la representación comercial tanto personas individuales como colectivas y con frecuencia los propios importadores, distribuidores, comerciantes; incluso, fabricantes del mismo sector o sectores análogos.

Existe también la figura del “establecimiento individual de responsabilidad limitada”, en que el empresario responde de sus deudas sólo con el patrimonio afecto al ejercicio de la actividad empresarial.

El Instituto Portugués de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa dispone de un centro que reúne todos los organismos relacionados con la creación de empresas.

Seguiremos actualizando datos…